Por motivos ajenos a mi voluntad me he mantenido un poco alejada del blog. Sin embargo, asiduamente chequeo los comentarios y he sentido el gran aprecio, respeto y admiración que muchos, al igual que yo, sienten por el INDIO RÓMULO.
y que hoy se encuentra en algún lugar de nuestra patria, relegado y condenado al olvido por los medios de comunicación de Colombia, quienes creen que apoyar el verdadero talento colombiano consiste únicamente en retransmitir novelones color rosa. En cualquier lugar del mundo se respetan sus raíces, se respetan sus costumbres, se valoran sus exponentes y se mira con orgullo a cada uno de los embajadores que dan a conocer sus pueblos.
Les propongo que hagamos una gran cadena, recopilemos todo el material que de éste artista poseamos y démoslo a conocer por éste medio al mundo entero.
Publicaré en las próximas semanas, la colección que poseo con la finalidad de que lo compartan con su familia, con amigos, conocidos y demás. No dejemos que su trabajo muera en el olvido. Como expresó en un comentario Doña Martha Isabel Páez Arciniegas: En vida, hermanos, en vida….
En una de las salas de un colegio había varios niños. Uno de
ellos preguntó: Maestra... ¿qué es el amor? La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo: Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo. El primer alumno respondió: Yo traje esta flor, ¿no es linda? Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección. El tercer alumno completó: Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido: ¿no es gracioso? Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio. Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada porque no había traído nada.
La maestra se dirigió a ella y le preguntó: Muy bien: ¿y tú? ¿no has encontrado nada? La criatura, tímidamente, respondió: Disculpe, maestra. Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Vi también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido.
Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo mostrar lo que traje?
La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.
Sabes, el amor no es: Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar,
Ganar o Perder. Amar es llevar en el alma, es Recordar, es Disfrutar, Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.
Con ésta historia como preámbulo, quiero compartir con todos , ésta nueva creación de mi amigo Luis Introna; realmente es maravillosa y llena de sentimiento.
Yo soy: Sonrisa, Mar, Luna y a veces desconcierto...
Soy Dolor, Soy Alegría, Soy Soledad, Soy Compañía, Soy tu Amiga y y tu Enemiga, Soy Humana e Inmortal.
Soy Silencio y Algarabía; Soy Remanso y Soy Explosión... Soy un Recuerdo, una Pluma, y Ventarrón.
Soy la Melancolia y la Ilusión.
Soy Alma Fuerte y Soy un Sueño; a veces Bruma, a veces Espuma...
Soy un ave, Soy Estación;
Soy Remanso y Soy Fatiga, Soy Verdad y Soy Mentira.
Yo soy vida!!! Yo soy Canción!!!
Deliana I.