Un Homenaje con casi 9 días de retraso
El pasado 7 de diciembre recibió el grado de bachiller, la menor de mis hijas. La más pequeña.

Mi pequeña “PIYAYE”.
Todo ha sido demasiado rápido mi pequeña. Apenas he tenido tiempo de verte nacer, entornar los ojos y reencontrarte convertida en una pequeña que juega a ser mujer. Que guerrea a diario tratando a empujones de encontrar un espacio entre sus hermanos. Ser casi la de “en medio” no ha sido fácil verdad?. Ahí “mariposita”, esta lucha te habrá servido mañana. Vuelas y vuelas y tus giros me emborrachan dulcemente. Pequeñita: no quiero aprisionar tu alma, pero tampoco quiero soltarte.
Tal vez, no he podido celebrarte muchas fechas, como tu lo hubieses querido, pero mi corazón salta de júbilo con cada logro tuyo; porque precisamente eres incansable. Tu vida misma es una continua celebración. Sin embargo te debo una y media, porque con “media”, estoy hoy, en este espacio brindando tributo a una la más BELLA MARIPOSA
TE AMO Alejandra. Así con mayúsculas y con negrilla. Y de verdad estoy muy, pero muy orgullosa de ti y de tu férrea voluntad.




